¡Llegó la Gran Pelea de la década!

Columna deportiva por Edgard Tijerino M.

Un abrazo de MOVISTAR a su clientela mientras entramos al mes de la madre, con la gran propuesta de poder adquirir su Smartphone sin costo y la esperada pelea entre Mayweather y Pacquiao a tan solo unas horas.

Por fin, la pelea soñada de los tiempos modernos. Dos peledores ansiosos por destruirse, moviéndose sobre la brillantez de su pasado entre la expectación de millones, buscando la victoria en un presente que puede ser el final de la ruta para cada uno de ellos, independientemente del resultado.

Floyd Mayweather Jr.Temerario, con capacidad de ser sanguinario, muchas veces Pacquiao ha dado la impresión de ser un depredador y por eso su estilo gusta tanto y le ha fabricado esa montaña de simpatías que lo rodean; Floyd es una sombra, a ratos difícilmente perceptible tanto en sus fugas, como frenando súbita y deliberadamente para contragolpear. Parece disponer de la facultad de desaparecer del escenario y aparecer en cualquier sitio, preferentemente en el centro del ring, como en un acto de magia.

Las dos peleas cumbres de Manny son una advertencia para cualquiera, incluso para Floyd: sus resonantes victorias sobre Oscar de la Hoya y Miguel Cotto, retando antropometrías mayores pero forzando recortes de tonelaje que le favorecieron, lo magnificaron. En cada caso, el bravo filipino mostró toda su rapidez, contundencia y creatividad, desplegando brillantes y vibrantes ofensivas. Ofreció Pacman grandes shows, agregados a otros combates de furia sostenida que lo dimensionaron por encima de sus derrotas y dejaron atrás cuestionamientos tan abiertos por Márquez en las dos primeras de las peleas que sostuvieron.

Mayweather establece su grandeza solo permitiendo algunos arranques de intensa presión por parte de sus adversarios. Ha sabido neutralizar y pasar a manejar las riendas frente a un Mosley tan agitado en los dos primeros asaltos, un Hatton que se mostró hambriento y casi suicida, logrando enderezarse a tiempo como hoy lo admite Roach, en la difícil pelea con De la Hoya. Dueño de unas piernas resistentes que conservan su agilidad en trayectos largos, Floyd es un experto en frustrar a los enemigos con sus escapes, con esa flexibilidad estupenda y el uso hasta hoy de prodigiosos reflejos.

No hay sitio para más teorizaciones. Se han agotado los argumentos a favor del uno y del otro, como ocurrió con Alí y Frazier en 1971 y con Oscar y Tito en 1999. Han corrido ríos de tinta con opiniones encontradas. Se duda del uno y del otro, y se cree. Hay dos historias que se cruzarán mañana, una montaña de antecedentes consistentes, dos púgiles que a esta altura de sus carreras y con tantos billetes quizás no tengan intenciones de extender su futuro. “Pase lo que pase no habrá revancha”, ha expresado el todavía invicto Mayweather. Ahora estamos frente al momento de la verdad, frente a la exigencia de ¿quién prevalecerá? Ahí estarán siendo seguidos por los reflectores, el tigre y el fantasma.

Por un momento, todos hemos puesto a un lado de los análisis, el natural desgaste, para pensar que tanto Manny como Floyd estarán en su mejor momento cuando vayan al centro del ring. A los 38 años de edad, difícilmente, pero difícilmente, alguien en el boxeo, que no sea Archie Moore o Jersey Joe Walcott, ha podido ofrecer demostraciones impresionantes. Ojo,  ellos fallecieron hace mucho tiempo. Entre las llamadas nuevas leyendas no aparece alguien, pero el tigre y el fantasma afirman poder hacerlo, y por eso tantos y tantos están pagando por verlo.

Sería fantástico y ridiculizarían a jóvenes de 26 años como lo eran Oscar de la Hoya y Félix “Tito” Trinidad, incapaces de levantar al público de sus butacas en el Mandalay, como sí lo habían logrado, como atletas en plenitud física, Mike Tyson y Evander Holyfield en 1996 en el MGM. Raramente, se piensa que de alargarse la pelea, sería mejor para Floyd –el de mayor edad–, quien nos ha acostumbrado a verlo cerrar con lucidez, y considerando que la agresividad de “Pacman” estaría en decrecimiento después de seis o siete asaltos. Sin embargo, cuando se trata de un tigre y un fantasma, todo es posible.

Un pensamiento en “¡Llegó la Gran Pelea de la década!”

¿Qué opinás vos?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s