“Chocolatito” puede ser otro mito

Columna deportiva por Edgard Tijerino M.

El bravo y fino peleador pinolero, Román “Chocolatito” González, enfrenta este sábado en el cuadrilátero del Puerto “Salvador Allende” al azteca Valentín León, quien presenta un curriculum oscurecido por 28 derrotas. Aparentemente, León es un rival no complicado para el Campeón Mundial de tres categorías, pero Román nunca subestima a un rival y asegura haberse afilado lo suficiente para garantizar un gran show y por supuesto, vencer.”Cho

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La historia de la mitología no se reduce a un Dios, aunque reconozcamos a Alexis Arguello como el Zeus de nuestro deporte. Hay lugar para otros y esa es la búsqueda de la excelencia por parte de este formidable peleador que es Román González, de crecimiento hasta hoy imparable, con posibilidad de convertirse en otro mito de nuestro deporte, que ha producido pocos grandiosos en su historia.

¿Qué púgil tiene su futuro escrito? Ni siquiera el inmediato. Cuando Joe Frazier parecía indestructible en el inicio de 1973, fue convertido brutalmente en astillas pore George Foreman en Kingston; igual ocurrió con “el mejor” Mike Tyson ante “Buster” Douglas, y aquel supuestamente revitalizado Tito Trinidad, deshilachado por Winky Wright, sólo por citar algunos casos, en que lo imprevisto destroza consideraciones que parecen tan consistentes como las barandas del puente Golden Gate en San Francisco.

Sin ser inmune, “Chocolatito”, es un gran peleador al revés y al derecho, de eso no se puede tener la menor duda más allá de sus tres coronas y el resplandeciente recorrido invicto a lo largo de 40 peleas con 34 nocáuts, atravesando pocas dificultades, entre ellas, su victoria sobre Francisco “El Gallo” Estrada, mencionado constantemente como un peligroso adversario en atractiva revancha, después de aquella tórrida pelea ganada por el nica entre ciertas discusiones.

A la orilla de su tercer cinturón, hay que sentarse en la butaca de la calma que siempre aparece después de la agitación, y estudiar posibilidades que combinen lo financiero con lo práctico. Todo en la vida es un ajedrez, y los manejadores de un boxeador, tienen que saber mover muy bien las fichas sobre el tablero de su futuro, sin precipitaciones.

En eso, pese a su falta de experiencia entre gavilanes y la atención a su trabajo al margen del boxeo, el Dr. Eduardo Román, fue más inteligente que astuto para abrirle espacios a Alexis, sacrificando en varias ocasiones lo financiero, a cambio de garantizar la progresión del peleador. La jugada maestra de Román, después de la dolorosa derrota ante “El Ñato” Marcel que se retiró de inmediato, fue hacer un arreglo con el panameño Harmodio Icaza, precisamente manejador de Marcel, para que se encargara de las riendas de Alexis en la división pluma, naturalmente bajo la supervisión de Román.

Entre las primeras decisiones, estuvo cambiar al entrenador mexicano Pepe Morales, por el panameño Ramón “El Curro” Dossman para el proceso de pulimento; y como avanzar lo más pronto posible hacia otra oportunidad titular en las 126 libras, lo que se logró en meses, después que en el territorio de la AMB, Rubén Olivares –que ya no era el mismo- derrotó al japonés Utagawa, volviendo a coronarse. Ojo, entre abril y septiembre de ese 1974, Alexis realizó cuatro peleas, incluyendo la destrucción del canadiense Art Hafey, antes de llegar a Olivares en el Forum, completando siete combates ese año sumando bolsas de poca consideración, pero haciendo historia.

Igual que nosotros, los expertos se sintieron genuinamente impresionados por la demostración que “Chocolatito” ofreció en Tokio arrebatándole el cinturón CMB de las 112 libras a Yaegashi, exhibiendo su gama de recursos, solidez de su golpeo, facilidad para manejar la iniciativa, y sobre todo, capacidad para establecer su autoridad entre las cuerdas. ¿Qué más se le podía exigir a “Chocolatito” en su tercera conquista?

Alexis Arguello es un mito. Supo construirse como tal a través de una trayectoria impresionante derribando todo tipo de obstáculos, alcanzando la grandeza boxística, capturando una admiración y fanatismo sin medida, volcados sobre él. Hace poco, el mismo “Chocolatito” evitando prudentemente comparaciones, lo vio distante en la cima de la montaña, graficando su sentido de la humildad, pero repito: ¿quién dice que no hay lugar para otro mito?. Aún girando alrededor de Zeus.

González, cabalgando sobre cifras sin precedentes, y quizás irrepetibles en nuestro boxeo, está rápida y firmemente en camino de lograr eso. Babe Ruth, Ty Cobb, Cy Young, son algunos mitos en el beisbol de Grandes Ligas, así como Kid Azteca, “Ratón” Macías, Chavez y Olivares en el boxeo mexicano.

Insisto, con el pasaporte a la inmortalidad en el boxeo pinolero en su bolsillo, “Chocolatito” tiene el tiempo a su favor para convertirse en ese otro mito de nuestro deporte.

Ah, recuerden: MOVISTAR está con ustedes. De día y de noche, llueva o truene, con la efectividad de siempre.

 

 

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